3 de mayo. Día de la Santa Cruz

Origen. Tradición en el cristianismo
La Cruz es uno de los símbolos de mayor veneración en todo el mundo. Para distintas culturas, la cruz representa al universo, los cuatro puntos cardinales, los cinco elementos esenciales para la vida humana (fuego, aire, tierra, agua y espíritu), representa al ser humano entre muchas otras valoraciones que se le asignan a dicho símbolo.
Para el cristianismo es uno de sus mayores emblemas, significa la victoria de Cristo sobre la muerte y para entender la importancia de la cruz en el cristianismo, es importante rememorar a los tiempos del emperador César Octavio Augusto, quien gobernó Roma desde el año 27 a.C al 14 d.C, durante su mandato se acostumbraba crucificar a quienes cometieran actos en contra de los ideales del gobierno, la finalidad era exhibirlos y deshonrarlos hasta que murieran de agotamiento y asfixia, a fin de causar temor entre la población y evitar rebeliones.
Las cruces se colocaban en puntos estratégicos, generalmente en plazas públicas y montes para que estas pudieran ser vistas por toda la población.
Tras la muerte del emperador Cesar Octavio Augusto, la costumbre de la crucifixión prosiguió hasta el mandato del emperador Tiberio Julio César Augusto, Jesús de Nazaret en ese tiempo era un niño de tan solo catorce años de edad que vivía en la región de Judea provincia romana gobernada por Poncio Pilato.
Al cumplir treinta y tres años Jesús de Nazaret fue crucificado sobre el monte Gólgota o Calvario; su agonía no fue muy larga, pero si dolorosa por los clavos en las manos y pies que le provocaron una hemorragia constante y un impedimento para respirar. Junto a él fueron crucificados dos hombres de nombre Dimas y Gestas, años más tarde los apóstoles Andrés y Pedro fueron ejecutados de la misma manera; a raíz de dicho acontecimiento, la cruz comenzó a ser utilizada como símbolo del cristianismo, los apóstoles continuaron difundiendo los ideales de Jesús de Nazaret enarbolando la cruz.
A la par que el cristianismo se extendió por Europa, creció una notable devoción hacia la figura de la cruz, sin embargo, en el siglo IV, la emperatriz Santa Elena -madre de Constantino- encontró un 3 de mayo del año 326 en Jerusalén el madero en el que murió Jesús de Nazaret, luego del hallazgo se enviaron fragmentos al templo del Santo Sepulcro, en Constantinopla y Roma.
La reliquia de Jerusalén permanecería en la ciudad hasta que, hacia el año 614, sería sustraída por los persas en calidad de trofeo de guerra. Más tarde, el emperador Heraclio la rescató, y así, el madero pudo retornar a la Ciudad Santa el 14 de septiembre del año 628.
Periodo de evangelización y actualidad en México
Actualmente, en el cristianismo se celebra a la Santa Cruz el día 14 de septiembre que significa el regreso de la Santa Cruz a Jerusalén, sin embargo, en México es celebrado el día 3 de mayo rememorando el hallazgo de Santa Elena, para ello el episcopado mexicano pidió permiso a la Santa Sede para que se festeje ese día.
Hay tres versiones sobre la celebración mexicana de la Santa Cruz, de acuerdo a la tradición oral se cuenta que un albañil cayó de una gran altura en el lugar donde se encontraba una construcción, posteriormente fue tocado por la cruz logrando así el milagro de salvarlo, a partir de ese momento en México la fiesta de la santa cruz estuvo muy arraigada a la construcción. Otras versiones suponen que en esta fecha comenzó a construirse la Basílica de la Santa Cruz en Roma, y por ello los albañiles la celebran ese día y por último se dice que la celebración coincide con el inicio de la temporada de lluvias, por tanto, esta festividad dentro de las culturas prehispánicas agrícolas adquiere muchos significados, porque no sólo se trata de recordar a la cruz como máximo símbolo del cristianismo, sino también está relacionada con las cosechas, la fertilidad de la tierra, y por consiguiente, con la vida y la reproducción de la comunidad, motivo por el cual es una de las fiestas más celebradas de todo el santoral católico en México.
Para comprender la celebración mexicana de la Santa Cruz es importante tener presente el proceso de evangelización que se dio durante el siglo XVI en territorios de la entonces Nueva España, los territorios ocupados por las culturas prehispánicas como los Olmecas, Mayas, Mexicas, Toltecas, Purépechas entre otros tenían dentro de su estructura social y religiosa, muy identificado el símbolo de la cruz, reflejada en prendas, objetos utilitarios, esculturas, fiestas religiosas y centros ceremoniales, era un símbolo de gran relevancia que representaba al hombre, los elementos, el universo y la conexión de lo terrenal con lo divino.
Por tal motivo y con la finalidad de agilizar los procesos de conversión de la población originaria al cristianismo, las órdenes religiosas enaltecieron la figura de la cruz a fin de lograr un mayor acercamiento de la población, fue así que, numerosas cruces fueron ubicadas en sitios visibles para la comunidad a evangelizar: cerros, intersecciones de caminos u otros espacios concurridos. Allí se administraban los oficios religiosos. Cuando el sacerdote no estaba, un fiel, llamado fiscal, era el encargado de cuidar la imagen, realizar los sacramentos y rezar a sus pies los días festivos. Los misioneros fundaron hermandades encargadas de mantener el culto a la cruz y de homenajearla.
Los fiscales debían dirigir la procesión en busca de flores, limosnas y convocar a la gente para unirse al culto. Vestir la cruz era la actividad con que se abría la celebración, consistía en colocarle unos lienzos que llevaban en su centro un crucifijo y los elementos de la Pasión. El objetivo era expresar el sacrificio de Cristo para salvar a la humanidad.
Así la devoción de la Santa Cruz se fue arraigando entre la población originaria, comenzaron a ubicarse oratorios domésticos en los cuales se colocaban crucifijos, lugares en donde llegaban los vecinos a rezarle y cantarle letanías, generalmente en las lenguas maternas, y se le ofrendaban alimentos, flores y objetos, fue así que las tradiciones prehispánicas se fueron aglutinando con las del cristianismo.
Al construirse las capillas, parroquias o templos, la cruz tomó un lugar muy importante tanto en los atrios como en el interior de los edificios, surgió la cruz del pueblo que, en días festivos era llevada en procesión por la localidad, mientras en el trayecto se cantaba y pasaba por las casas de los vecinos solicitando limosnas.
Las danzas prehispánicas ocuparon un lugar vital en la celebración a la Santa Cruz, pues representaban de manera muy clara la transformación cultural.
Con dos maderos de 1 metro por 80 cm., se confeccionaba la cruz, la cual era pintada de color blanco, se debía ir en busca de flores rojas a los cerros cercanos, siendo ésta un adorno fundamental para que la cruz luzca y sea reconocida y valorada por los visitantes, se fueron agregando estampas religiosas del Sagrado Corazón de Jesús, la Virgen María, San Sebastián, entre otras. En cada brazo de los maderos se anexaban dos cabos de vela, las cuales debían estar prendidas al momento de visitar los hogares.
Posteriormente, era puesta en un altar preparado en algún inmueble del pueblo, de tal modo que se agradecía con rosarios y novenas, la imagen era desvestida y guardada en la casa de un nuevo custodio.
Actualmente la celebración a la Santa Cruz, tiene carácter popular celebrándose con ritos especiales, entrando en todos ellos como elemento principal; las flores, y se adornan con ellas los altares provisionales junto a las puertas de las casas y en los patios.
El color litúrgico del día de la Santa Cruz es el rojo que simboliza la pasión de Cristo y la sangre derramada en el martirio por él y los santos. Tradicionalmente, en esta fiesta se exponen las reliquias de la Santa Cruz, si existen en el templo, u otras cruces. En México existen diversas reliquias de varias cruces en varios templos, incluyendo la Catedral de México, donde hay tres relicarios que se conservan en la sacristía, en la Capilla de las Reliquias y en el coro.
Región del Bajío
En diferentes lugares de México se llevan a cabo ritos conmemorando la cruz santa que sostuvo a Jesucristo. Un ejemplo se da en la región del Bajío en donde encontramos cinco sitios de gran relevancia:
Cerro de Sangremal o barrio de la Santa Cruz en la ciudad de Querétaro.
Cerro del Culiacán entre los municipios de Cortazar, Jaral del Progreso y Salvatierra.
Puerto de Calderón en el municipio de San Miguel de Allende.
Santa Cruz de Galeana en el municipio de Santa Cruz de Juventino Rosas.
Tenería del Santuario en el municipio de Celaya.
De acuerdo a la tradición oral, estos sitios forman una cruz representando al universo (norte, sur, este, oeste y centro) así mismo simboliza los cinco elementos para la vida (aire, fuego, tierra, agua y espíritu o alma). Generalmente la celebración comienza días antes de 3 de mayo con la preparación de los elementos que integraran el altar como los bastones de cucharilla que custodian la imagen o los parandes y xúchiles que se colocan en la parte exterior del oratorio, capilla o templo.
Generalmente las cruces tienen advocaciones, algunas presentan emblemas de la Pasión de Cristo y otras a las ánimas, los ornamentos cambian de acuerdo a las costumbres de cada guardián, algunas cruces son forradas en láminas de plata y oro, a otras se le colocan espejos y resplandores.
Se realiza una serie de velaciones en las que los guardianes se reúnen entorno a la imagen de la cruz, entre cirios y sahumadores se entonan las alabanzas enalteciendo a la Santa Cruz, agradeciendo y narrando historias de gran importancia para el desarrollo de la comunidad, dichas alabanzas en ocasiones son cantadas en la legua materna de la comunidad, por ejemplo, en la región del Bajío se utiliza el hñohño o hñahñu.
Las procesiones de la imagen de la Santa Cruz van acompañadas de los danzantes o concheros en los que se hace presente el capitán del grupo, los sargentos, el alférez, el encargado del pantli o estandarte, las malinches o sahumadoras, los músicos y los caracoleros.
Una vez que comienza el ritual previo a la danza, se procede a sahumar a los cuatro vientos, se sahúman a los danzantes, visitantes y anfitriones. Normalmente se comienza por el oriente, seguido del poniente, el norte y el sur, para terminar hacia arriba, abajo y al centro. Seguido de esto, se toca el caracol en dos ocasiones, con el propósito de pedir permiso y saludar a cada viento. Mientras tanto, todo va acompañado con el canto de una alabanza. Una vez terminada la purificación, se presenta la ofrenda, que normalmente consiste en flores y veladoras.
La cruz en tiempos prehispánicos
Si bien la cruz latina llega a México durante el periodo de evangelización durante el siglo XVI, previo a dicho acontecimiento la imagen de la cruz ya era parte de la cotidianidad de los habitantes de Mesoamérica, a la cual se le asignaban distintas valoraciones, por ejemplo, para el pueblo Maya la cruz simbolizaba al árbol de ceiba que a su vez representaba a la dualidad y al universo, este elemento se puede observar en distintos centros ceremoniales plasmándose en murales o relieves.
Conforme avanzó el proceso de evangelización, la simbología maya cambio, así surgió la cruz verde maya que es el claro ejemplo de una fusión cultural, la cruz verde maya es la imagen tradicional de la cruz latina, sin embargo a esta se le agregaron elementos con mucho significado para los mayas, la madera con la que se elabora es de árbol de ceiba, el mismo que sigue representando la dualidad y el universo, el color verde hace alusión a la centralidad o a la madre tierra, en la parte central aparece el rostro de Jesús de Nazaret y alrededor elementos de su pasión.
Para el pueblo mexica la cruz está representada en forma de X y es atemporal, simboliza los cinco rumbos (norte, sur, este, oeste y centro) así mismo, representa; al universo, el cruce de caminos, el intercambio de ideas; esta cruz aparece principalmente en los códices Fejérváry-Mayer, Mendocino o códice Bodley.
Este símbolo también está representado en relieves en los templos o en los tzonpantli, en este último la cruz simboliza los huesos humanos que están entrelazados, recordando que los huesos fueron instrumentos utilizados durante las autosangraduras o perforaciones en el cuerpo para las ceremonias religiosas.
En el códice Fejérváry-Mayer la cruz está presente detrás de la imagen de Yacateuctli señor de los viajeros y mercaderes, como elemento de jerarquía, en cada extremo de la cruz se encuentra pintado un pie representado el cruce de caminos. Por otro lado, en el códice Mendocino se aprecia la representación de la fundación de México-Tenochtitlan, la cruz divide la zona geográfica en cuatro planos, en los cuales de describe la fundación de la ciudad, en el centro se ubica la imagen del águila devorando una serpiente, señal otorgada por el señor Huitzilopochtli al pueblo mexica.
Curiosamente la celebración mexicana de la Santa Cruz el día 3 de mayo, coincide con el inicio del ciclo de lluvias, una fecha que fue de gran relevancia para todas las culturas prehispánicas, mediante una serie de festejos en los templos o centros ceremoniales se ofrendaban maíz o cacao y sus derivados, pidiendo un benévolo ciclo de lluvias para la buena fertilidad de las semillas y así asegurar la alimentación de los pueblos, actualmente en las comunidades rurales mestizas e indígenas, así como en los barrios de las zonas urbanas se sigue celebrando a la Santa Cruz como el inicio de la temporada de lluvias llevando a los templos ofrendas.
La Santa Cruz y los trabadores de la construcción
Abordando el posible origen de la celebración mexicana de la Santa Cruz el día 3 de mayo y su relación con los albañiles, es importante mencionar que, en todo el territorio mexicano es día de celebración para los involucrados en una construcción, desde el 1 de mayo se elige a uno de los albañiles para ser el encargado de elaborar la cruz, la cual deberá ser de madera y adornada con flores y listones, el día 3 de mayo por la mañana se realiza una misa con todos los trabajadores incluyendo plomeros, electricistas, ingenieros, arquitectos o todos aquellos que estén involucrados en una obra de constructiva.
Ya con la bendición a la cruz, esta es llevada a la construcción y colocada en la parte más alta y visible; el jefe, patrón o dueño del lugar tiene la obligación moral de ofrecer una comida generalmente carnitas para todos los invitados, acompañada de aguas frescas, refrescos y bebidas alcohólicas, se suele amenizar con un conjunto o grupo musical; previo a los alimentos se da gracias al Dios por todas las bendiciones.
La cruz permanecerá en el lugar hasta terminada la obra, de esta manera se procurará el buen desarrollo de la misma y la seguridad de los trabajadores.
Cabe destacar que la palabra albañil deriva del árabe “banni” que significa el que edifica, por lo tanto, albanni es el que construye.
Museo de Celaya, Historia Regional
Coordinación de Culturas Populares y Preservación
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